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La población de Israel en la víspera de Rosh Hashaná 5770 era de 7.465.500 habitantes, informó el miércoles la Oficina Central de Estadísticas (OCE).
Los judíos son unos 5.569.000, o el 75.5 por ciento de la población general; el total de los árabes es del 20 por ciento, o 1.488.000. El resto, el 4.3 por ciento, son clasificados como “otros”, en su mayoría inmigrantes de la ex Unión Soviética no registrados como judíos en el Ministerio del Interior.
La población sigue creciendo 1.8 por ciento cada año, y las estadísticas muestran que Israel es todavía un país medianamente joven; cerca del 30 por ciento de su población está por debajo de los 14 años de edad en comparación con el 17 por ciento en estados occidentales.
Sólo el 9.7 por ciento de los israelíes son mayores de 65 años en tanto que, en otros países occidentales, el promedio se acerca al 15 por ciento.
Durante 2008 nacieron 156.923 bebés, un aumento del 3.5 por ciento comparado con los nacimientos durante el año anterior; esto significó un aumento de 2.8 a 2.96 en el promedio de chicos de las familias judías. En la comunidad musulmana, el promedio de niños por madre fue de 3.84, lo que representó un descenso en relación con el de los dos años anteriores, cuando fue del 3.97 por ciento.
Entre las familias cristianas de la comunidad árabe el promedio de chicos se redujo durante 2008 al 2.11 por ciento por familia.
La proporción entre hombres y mujeres se mantuvo estable, con un ligero aumento en el de las mujeres, especialmente en la ancianidad.
De acuerdo con la OCE, hay 979 varones por cada 1.000 mujeres; en edades de menos de 37 años son más los hombres, pero por encima del grupo de los 75 años de edad los hombres son 673 por cada mil mujeres.
Durante 2008 se inscribieron 46.000 parejas para casarse, el 76 por ciento de ellas formadas por judíos, y el 20 por ciento por musulmanes. Los divorcios fueron 13.105. Entre los que pusieron fin a su matrimonio, el 84 por ciento fueron judíos, y el 9 por ciento entre los musulmanes.
La mayoría de la población judía se concentra en Jerusalén y en la costa sobre el mar Mediterráneo, incluyendo Tel Aviv, en tanto que el 60 por ciento de los ciudadanos árabes reside en el norte del país. De hecho, mientras que un quinto de los israelíes habita en el norte, sólo un 10 por ciento de ellos son judíos.
En el sur, la diferencia está en el sentido opuesto: sólo el 11 por ciento de los habitantes son árabes, la mayoría beduinos.
La ciudad que más creció en población durante 2008 fue Jerusalén con un aumento del 2.1 por ciento; en cambio, ciudades como Haifa, Ashdod, Tel Aviv-Yafo y Rishon LeTzion experimentaron sólo ligeros aumentos.
Se produjo un firme crecimiento en la proporción de israelíes nativos dentro de la población general. Durante los primeros años del Estado, sólo el 35 por ciento de la población judía había nacido en el país, pero a fines de 2008 ese porcentaje se elevó al 70.7 por ciento.
Al establecerse el Estado en 1948 residían en el país sólo 806.000 habitantes, número que se elevó hasta llegar al primero y segundo millón en 1949 y en 1958, respectivamente.
En 1990. la población de Israel llegó a 5 millones y en 1998, tras la ola inmigratoria procedente de la ex Unión Soviética, se elevó a 6 millones.
La población, según el pronóstico de la OCE, será de 10 millones de habitantes hacia 2030.
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