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Addis Malada, entonces una niña de cuatro años, estuvo a punto de no sobrevivir la epopeya de su aliá durante la Operación Salomón (1991), que trajo a los judíos de Etiopía. Fue hospitalizada en estado grave en el Centro Médico Soroka de la ciudad de Beer Sheva. Al arribar con su familia sufría, entre otras enfermedades, de malaria y sarampión. Un dedicado equipo de médicos y enfermeras la trató durante medio año y le le salvaron la vida. Al salir del hospital le dijo a su madre: "Yo quiero ser una doctora y ayudar a otros chicos". Hoy día, la teniente primera Hadas (Addis) Malada-Mitzri, 25 años, es la primera mujer de la comunidad etíope que presta servicios como médica en el ejército israelí.
En su adolescencia, la familia de Hadas, con trece miembros, vivió en un modesto apartamento de Beer Sheva. Fue una alumna aplicada que obtuvo muy buenas calificaciones en sus exámenes en la escuela secundaria para matricularse. Por ello fue "captada" por la división de personal de las FDI durante el proceso del alistamiento militar.
Hadas se registró en un programa que combinaba el servicio militar con la carrera de medicina y fue admitida en el proyecto Atidim, que presta asistencia financiera a jóvenes de zonas periféricas del país durante el período universitario.
"Tienes que creer a pesar de lo que se piense en tu entorno" Hace unas semanas, Hadas completó los estudios y recibió la licencia del Ministerio de Salud para ejercer la profesión médica. Esto la convirtió de hecho en la primera mujer de su comunidad que se desempeña como médica del ejército. "No tenía dinero para pagar por el curso preparatorio que se sigue a fin de rendir el segundo psicométrico, el examen para ser admitida en la universidad, de modo que estudié sola en mi tiempo libre pues trabajaba para ayudar a la familia", relata. "Cuando estudiaba en la universidad también, y no obstante la ayuda de Atidim, continué apoyando a mi familia y tropecé con no pocos obstáculos en el camino".
"Mi sueño", dice Hadas - quien entretanto se casó con un teniente primero que sirve en el ejército como arquitecto -, "es ser doctora en la Unidad 669, una fuerza de rescate, o bien en el comando de la Defensa Civil para ayudar a personas en situaciones de emergencia. Y después dedicarme a la pediatría. No por nada volé a Etiopía a ofrecerme como voluntaria en el Hospital "Madre Teresa" para chicos enfermos de SIDA".
En la actualidad hay siete estudiantes de la comunidad etíope en distintas etapas de la carrera de medicina. Hadas quisiera transmitir un mensaje a otros jóvenes de su colectividad: "Tienes que creer a pesar de lo que se piense en tu entorno".
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