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“En la actualidad no vivimos sólo de la visión de Lova sino, también, la de Ben Gurión, quien ya tan temprano como en los años treinta del siglo anterior sabía que ese desierto seco, arenoso y caliente se transformaría en asiento de comunidades agrícolas”, dijo Keren Kellerman, la coordinadora de Nitzana en inglés.
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Nitzana, en el pasado una superficie de arena, se encuentra exactamente a tres kilómetros de la frontera con Egipto.
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Todos los años, Nitzana hospeda a 15.000 jóvenes del sur de Israel que no pasan todo su tiempo andando en bicicleta sino que están expuestos al aprendizaje desde lecciones de astronomía, reciclaje, energía solar y hasta la vida silvestre en el desierto. Existe también un Centro de Rehabilitación para niños que se recuperan de enfermedades o sufren de obesidad.
Nitzana también sirve como centro de absorción albergando cada año aproximadamente a 100 nuevos inmigrantes de la Ex Unión Soviética y Estados Unidos. En el pasado la comunidad alojó a jóvenes de Etiopía.
Desde un principio, la Allied Jewish Federation de Colorado (EE.UU.) ha sido un factor instrumental en el éxito y el crecimiento continuo de Nitzana.
“Estar aquí me hizo sentir nuevos horizontes y una conexión directa con la naturaleza”, declaró Lera Hazanov, de 20 años y oriunda de Bielorusia, que participa en el programa MEIR (ex Selah) para jóvenes de 17 a 21 años de la ex Unión Soviética. Los estudiantes pasan cinco meses viviendo en Nitzana, a los que siguen otros cuatro meses en Carmiel, tras lo cual muchos de ellos sirven en las fuerzas armadas y después concurren a la universidad. Todos los participantes reciben su teudat zehut (documento de identidad israelí) y un alto porcentaje de ellos se radican en Israel. En Nitzana, los participantes de MEIR toman un ulpán (un taller para el aprendizaje del hebreo) además de clases de inglés, de ciencia y matemáticas. La actividad en los salones de clase se prolongan con la vida al aire libre, donde los estudiantes pueden escoger entre dos opciones, los deportes y la ecología.
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Nitzana posee un sofisticado centro de reciclaje y educación. |
“Los estamos entrenando para que sean los futuros líderes de la comunidad”, dijo David Palmach, el director de Nitzana. “Traemos a los mejores estudiantes, les brindamos los estudios de más alta calidad y los instrumentos para entrar a la universidad e incorporarse exitosamente a la sociedad israelí. A menudo, sus padres vienen a Israel detrás de ellos. También los ayudamos guiándolos en la búsqueda de empleo y adiestrándolos para emprender una carrera”.
Los consejeros para la juventud son jóvenes israelíes muy motivados, y provenientes de todo el país, que aplazaron su servicio militar para prestar un año de servicio voluntario.
Matán Lamdán, de 18 años, del moshav Gealia, está pasando su “shnat sherut” (el Año de Servicio Voluntario) dirigiendo las actividades diarias de los jóvenes participantes y a la cabeza de las excursiones que hacen en bicicleta y caminatas por el desierto del Negev. “es mucha responsabilidad pero yo creo en el voluntarismo y en la importancia de ayudar a los otros”.
Los centros de atención de la comunidad son el trabajo pionero empleando energía solar y la conservación del agua. El parque de energía solar -completado en un 33 por ciento- proporcionará todo el combustible que requiere la comunidad. “Aquí capturamos al enemigo - el sol -, y lo transformamos en oro, destacó Palmach.
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Practicando cómo conservar el agua en un salón de clase
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conservación del agua es parte importante de las lecciones, tanto es así que todo un salón de clases se dedica a este tópico. (Las sillas tienen la forma de los asientos del inodoro). Las lecciones incluyen montajes visuales sobre cuánta agua se pierde durante operaciones de rutina como lavándose y usándola en el toalet, la importancia de conservarla y de qué manera se puede transformar agua “sucia” en agua “limpia”. De hecho, el agua residual de Nitzana es reciclada y se emplea en el riego agrícola según un programa desarrollado por el profesor Gideon Oron, de la Universidad de Be´er Sheva.
El agua -un recurso tan escaso en Israel, y particularmente en el desierto- es ahora un tesoro oculto en Nitzana. Hace unos 11 años, un geólogo halló una fuente subterránea de agua. Llamado Sistema del Acuífero Nubio de piedra arenosa (SANA), la napa contiene en el subsuelo suficiente agua para un millón de personas durante los próximos 150 años, lo que significa que Nitzana no dependerá del agua del centro del país. “Esta agua ha traído la vida a esta región”, dijo Kellerman.
El centro de reciclaje de Nitzana es un proyecto de vanguardia como la planta de energía solar. Es también, literalmente, una obra de arte. La artista Mijal Peleg junto los deshechos de Nitzana y los transformó en un salón de clases empleando neumáticos, piedra de roca, vidrio, envases de hojalata que contenían soda, y botellas de plástico incrustadas en las paredes y convertidas en piezas de arte funcional. Aquí, los estudiantes estudian exactamente como son reciclados los materiales descartados y las consecuencias de no hacerlo. Y la comunidad cuida que nada se convierta en un desperdicio. Todo -desde los plásticos hasta las baterías de coches- es reciclado o puesto a buen seguro para evitar la contaminación ambiental. Lo que no se puede usar o salvar, como zapatos, ropa y libros, son donados a los necesitados.
Nitzana es también un centro de atracción en el Negev. Con frecuencia llegan vecinos residentes en la zona para desprenderse de materiales destinados al reciclaje, para aprovechar la piscina semi-olímpica cuya agua, naturalmente, es calentada por medio de paneles solares, y también para participar en actividades deportivas. Las comunidades vecinas también pueden usar las instalaciones médicas de Nitzana pues el hospital más cercano está a una hora de viaje, en Be´er Sheva.
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Mecanismo de desalinización solar, parte del parque educativo de Nitzana
The hands-on educational classroom to teach about water conservation. |
Nitzana también ofrece un secreto poco conocido: pasar un fin de semana en cuartos con desayuno o “tzimer”, como los llaman en Israel. Las comodidades incluyen apartamentos amueblados y acceso a las actividades de la comunidad así como la posibilidad de hacer excursiones y conocer los tesoros de la zona, o visitar sus antiguas ruinas arqueológicas.
Nitzana es una comunidad admirable. Con sus raíces en la Biblia - el país transitado por los doce espías, Abraham, Hagai, Moisés y Miriam - continúa nutriendo bien adentro hacia el futuro a la tierra y al pueblo de Israel.
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